Alucinaciones para el olvido…

Estos últimos días fueron para el olvido, definitivamente. El blog estuvo pero caidísimo desde el lunes y no dio señales de vida hasta miércoles, que revivió por un pequeño lapso para después sumergirse nuevamente en su profundo sueño de quien sabe que pero desde el jueves creo que ya volvió a la normalidad (creo, valga la redundancia).

Y como las cosas tienen cierta semejanza con su dueño (¿?) yo también caí postrado por una amigdalitis y otras cosas que no recuerdo y que eran impronunciables por una persona que carece de 5 años en la facultad de medicina, a eso le sumamos que el doctor era japonés Dr. Oshori o algo así, un capo. Es notable como los japoneses tienen aires de capo, estén donde estén. ¿O me van a decir que no es así? Prácticamente Japon es sinónimo de “tierra de capos”.

En fin, estuve con una fiebre infernal que me hizo alucinar de vuelta (una vez tuve insolación) y otra vez fueron duendes, si armaban kilombo alrededor mió. ¿Por qué no fueron angelinas jolies? O rachels bilsones? O en todo caso pizzetas o algo así?

¿Ustedes con que alucinan? quiero saber si soy el único que alucina con duendes y si es así voy a empezar a tener miedo. Es que mucha gente asegura haberlos visto, otras tratar con ellos y así. Pero en un mundo donde Liga Deportiva de Quito es campeón de la Libertadores bueno, se puede pensar cualquier cosa.

El efecto Coca Cola

¿Te preguntaste alguna vez por qué la Coca-Cola siempre se presenta con una sonrisa? Porque te coloca. Aunque ya hace casi cien años que quitaron la cocaína de la fórmula ¿y sabes por qué? porque era innecesaria.

En los primeros 10 minutos: 10 cucharaditas de azúcar entran en tu sistema digestivo (el 100% de la cantidad diaria recomendada) lo único que impide que vomites debido a tanto edulcorante es el uso del ácido fosfórico, que disimula el sabor permitiéndote digerirlo.
A los 20 minutos: Tus niveles de azúcar se disparan, causando que aumente la insulina. Tu hígado responde transformando todo el azúcar que encuentra en grasa (y hay mucho azúcar en tu organismo en este preciso instante).
A los 40 minutos: Se completa la absorción de cafeína. Tus pupilas se dilatan, tu presión sanguínea se eleva, y como respuesta tu higado introduce más azúcar en tu torrente sanguíneo. Los receptores de adenosina de tu cerebro se bloquean para evitar el adormecimiento.
A los 45 minutos: Tu cuerpo aumenta la producción de dopamina, estimulando los centros de placer de tu cerebro. Básicamente, así es como actúa la Heroína.
A los 60 minutos:

  • El ácido fosfórico bloquea el calcio, zinc y magnesio en tu intestino grueso, acelerando tu metabolismo. Además, las altas dosis de azúcar y edulcorantes artificiales aumentan la eliminación de calcio mediante la orina.
  • Las propiedades diuréticas de la cafeína hacen efecto (tienes que ir al servicio). Éste es el momento en que expulsas el calcio, magnesio y zinc que debería ir dirigido a tus huesos, así como también sodio, electrolitos y agua.
  • Mientras decae la fiesta dentro de tu organismo, termina el chute de edulcorantes y empiezas a notar la falta de azúcar, con lo que te pones irritable o depresivo. Ahora mismo has, literalmente, meado toda el agua que contenía la bebida, pero no sin antes acompañar la expulsión de valiosos nutrientes que tu cuerpo podría haber empleado para cosas como hidratarte o construir huesos y dientes más fuertes.

Un par de horas después vendrá el bajón de la cafeína (algo menos si eres fumador). Pero, eh, tómate otra Coca-Cola, ¡es la chispa de la vida!

Postdata: La Coca-Cola en sí no es el enemigo, sino la combinación de elevadas dosis de azúcar, cafeína y ácido fosfórico, algo común en casi todos los refrescos gaseosos.

Conclusión personal: Si tus compañeros de trabajo te miran mal porque pedis una cerveza en el almuerzo, tirale el link de esto y decile que dejen comentarios. Si fue Copy Paste violento de un viejo trabajo practico que tenia en la pc y?.

 

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