La luz brillo por su ausencia

Justamente ayer estaba hablando con Pato vía msn y le dije que se venia una tormenta tratando de justificar la lenta transferencia de archivos, es que en Paraguay el Internet te avisa si se viene una tormenta volviéndose mas lento y pedorro que de costumbre, cosa que tampoco sorprende y ni desentona con otros servicios de este maravilloso país.

Y el pronostico fue acertadísimo, se vino una tormenta de aquellas con vientos de hasta 160 km/h, gracias a dios duro muy poco (alrededor de 10 minutos) pero a su paso dejo miles de destrozos en Asunción, que digno sea queda evidenciado que es “una ciudad no ciudad”, es inadmisible que una ciudad capital quede casi 24 horas sin luz, es inadmisible que un país con tres represas (una la mas grande del mundo) quede a oscuras por un lapso de tiempo tan grande, todos los servicios son del tercer mundo (nada raro) pero bien que los impuestos son del primer mundo.

No se si tengo que molestarme en hablar también de las calles asuncenas, que con tres minutos de lluvia se vuelven venecianas, una vergüenza. Flor de tormenta la que tuvimos, por suerte corta y ojalá sirva para ir solucionando grandes falencias en todos los aspectos.

Parece ser que jamás previeron que Asunción sea una ciudad tan poblada, y que al mismo tiempo se venga una tormenta tan grande. ¿Y la luz? Brillo por su ausencia, y yo? me aburrí en su ausencia.

Gabriel Benitez O.

Creativo publicitario, columnista y aspirante a escritor 'algún día'. Adicto al cine, la música, los libros y aunque cueste admitir del internet.