La Semana

No sé si me pasa solamente a mí, pero los domingos son los días más complicados. Capaz sea porque hasta hace poco tiempo tenia domingos muy buenos y de repente dejaron de serlo, o capaz sea porque tengo ganas de hacer tantas, pero tantas cosas que al final termino haciendo nada, y mas con este frio que ayuda a quedarse tirado, en cama, mirando series o pensando más de la cuenta. Y no, no me gusta pensar los domingos, de lunes a viernes pienso. Así que, ¿soy el único de domingos complicados?

Repasemos la ***** semana:

Lunes: arrancas motivado porque “en teoría”, nótese que las comillas están bien puestas, descansamos bien y es el primer día de la semana, todas las pilas puestas. Cursivas bien puestas.

Miércoles: es bastante motivador por el hecho de estar en la mitad de semana, inspira tanto saber que al final del día ya estás del otro lado y el fin de semana está más cerca, de vuelta. Amamos los miércoles y ellos lo saben, el cine también lo sabe.

Jueves: el día del típico after, que de un tiempo a esta parte se volvió tan justo como necesario. Es un día que tiene mucha fuerza porque podes dormir muy poco, excederte en excesos y solamente tenes el viernes para sentirlo, o sea casi nada. Suele valer la pena.

Viernes: ¿Hace falta que diga algo? Todos los viernes del mundo son hermosos, por más grises o negros que sean. Los viernes son las musas que nos pintan la cara, las cerezas de los postres más ricos y cosas así de lindas. Los viernes son los viernes y prácticamente no hay palabras para describirlos. Perfectos, hermosos, románticos, alegres, inspiradores. No, no hay palabras para describirlos.

Sábados: Normalmente de resaca y descansados por dormir hasta tarde. Bien merecido ambos, o solos por igual, se agradecen. Creo que trabajar un sábado debe ser bastante doloroso así que mis disculpas a todos los que lo hacen. Mi recomendación, podrían buscar otra cosa o engriparse por lo menos cada quince.

Domingos: y volvemos a lo complicado, por cosas que ya dije arriba.

Ya sé, llegando acá probablemente se estarán preguntando ¿Qué paso del martes? El martes no sirve, es un día huérfano, es el peor día al punto que no debería luego existir en el calendario. No tiene nada de onda, está lejos de todo, es la tía gorda con bigotes a la que no pega saludarle, el perro viejo que vomita en tu vereda y se orina por el auto, el semáforo en rojo que no cambia nunca, el chofer que frena a fondo cuando estas parado. Ese es el martes.

El mundo estaría mejor sin los martes ¿o no?

Gabriel Benitez O.

Creativo publicitario, columnista y aspirante a escritor 'algún día'. Adicto al cine, la música, los libros y aunque cueste admitir del internet.