Mis viejos son del viejazo

El otro día tuve esta breve pero contundente conversación con la mujer de mi vida, es decir mi señora madre ¿o que se pensaban?

– ¿Mamá, llegó lo que pedí a casa? (guitarra y amplificador)
– ¿Por qué lo que gastas tu plata al pedo?
– No es al pedo má, a partir de ahora voy a vivir del arte
– Tum.. tum… tum… (me cortó el teléfono).

De un tiempo a esta parte me doy cuenta de que mis viejos son del viejazo, tampoco es que me acabé de dar cuenta. Siempre tuve presente los síntomas:

Mamá es jubilada desde que tengo memoria, apenas tengo vagos recuerdos de ella enseñando y de mi llegando descalzo al colegio del que fue directora varios años (quedaba a media cuadra) para confesar, lagrimas de por medio que me rompí una plantera. Era más bien una estrategia que una confesión, frente a sus alumnos no me iba a pegar. Aparte este acto era honesto para mi, tierno para los
alumnos y le habrá enseñado a contener la furia a la mujer de mi vida. Ganábamos todos.

De papá ¿Qué podría decir? Es mayor a mamá pero, dada su condición de hombre se jubiló mucho después. El viejo a sus sesenta y pico corre mucho más de lo que yo pude haber corrido alguna vez en la cancha, es todo un crack, así que papá si estás leyendo esta es la razón por la que no voy a jugar contigo y tus amigos, corren más que yo con 40 años más encima y no pega, es una patada en las bolas a mi autoestima. Mi viejo conserva la juventud, pero la juventud de aquellos años, habrá sido joven ponele en los 60.

Y así en el colegio se me ocurrió que quería hacerme un piercing, a mamá no le parecía, entonces le dije que o se iba a firmar el permiso o me lo hacía en la plaza de los hippies (no sé porque la palabra hippies les da tanto pánico a los viejos), al final accedió no sin antes decirme que es cosa de patoteros, que tengo que tener presente que soy un chico de familia y que me lo iba a arrancar de un pelotazo. Sucedió tal cual.

Al año exprese mis ganas de tatuarme, entre los dos me dijeron que esas cosas es para los que se van a la cárcel, por lo que todavía espero ir para hacerlo. Hace cuestión de semanas llegué a casa con una seudo cresta y lo único que la vieja se atino a decirme fue: ¿vos fumás marihuana?

Es que, para ellos siempre fui el raro de casa, el hippie, el “complicado” y de este ultimo adjetivo nace El Discurso así con mayúsculas luego que mamá le dio a cada novia que llevé a casa, que tampoco fueron muchas porque no le gusta encariñarse con una y que después desaparezcan misteriosamente.

Otra verdad mis viejos no saben exactamente a que me dedico, cuando le preguntan dicen que estudio nomas, les resulta más fácil. Es creativo, trabaja en publicidad, escribe en una0 revista no da, les cuesta. Hubiese sido más simple que estudie administración y trabaje en una financiera, de seguro ahí si contaban orgullosos. Pero todo bien.

La cuestión es que este pensamiento que sin querer se metió a mi cabeza, me la abrió y llegué a la conclusión de que definitivamente, muy a pesar mío soy la oveja negra de la familia.

En casa somos cinco hermanos: ingeniero en informática, economista, bioquímica, aspirante a doctor y yo, soy creativo. A veces, me siento extraño al desayunar en bermudas con mi hermano de traje. Y no es que me acompleje para nada, es que sé muy bien que a los viejos les hubiese gustado que sea, no sé, arquitecto o contador, algo donde camisa dentro del pantalón y corbata sea la posta. Pero no, algo hicieron mal.

Mis viejos son del viejazo, de una época donde el pelo largo era de nenas, las perforaciones de hippies y los tatuajes de presos. Mamá me dice que siempre reza por mí, según sus propias palabras, papá en cambio dice que ya estoy perdido y yo, por un lado les dedico esta columna que ojalá no lean nunca. aunque seguro alguien les cuenta. Nos conocemos todos, y la familia pues es tan chismosa.

Pero ¿Qué puedo hacer? Más que adorarlos con todas mis fuerzas hasta el fin de mis días, después allá arriba o desde allá abajo ya tendremos tiempo de estar en desacuerdo, una vez más.

Esta fue mi columna de Febrero en LaFactory, la ilustración tan copada como siempre de la mano de Suenholina. Salud, comenten pues no sean rascas Sonrisa

Creativo publicitario, columnista y aspirante a escritor 'algún día'. Adicto al cine, la música, los libros y aunque cueste admitir del internet.

16 comments: On Mis viejos son del viejazo

  • famooooso el piercing en la plaza de los hippies! y no, nadie entiende bien ese trabajo

  • yo me hice mi primer piercing en compañia de mi hermana en la plaza! XD a la vieja por suerte no le causo mucha bronca pero lekaja pego el grito al cielo.. la cagada fue que se me infecto y para alegria del viejo me lo tuve que sacar.. eso fue a los 14 años, a los 15 me perfore las orejas.. papá no estaba muy deacuerdo pero no gruño mucho, a ñla vieja le encanto.. pero pa mi tatuaje que me lo hice el año pasado con 22 años para mi viejo fue como una patada al corazon (algo asi dijo en serio)… pero me lo hice.. por que al final soy un ferviente defensor de la teoria de que a los viejos hay que educarlos, forzarlos a que se adapten a nuestros tiempos.. es una ayuda que de seguro nuestros propios hijos en el futuro lo haran.. y sabremos apreciarlos por ello… o tal vez no, y en algun futuro tu hijo te dedicara una columna diciendo que eres anticuado y que no dejaste que hiciera el viaje intergalactico con sus compañeros de clase pa conocer alpha Centaury… ajjajajajaja!!

  • Oportunísimo, Gabriux. Ayer mamá me dijo, que para ella, mi actual oficio es “una pelada total”. Me encanta hacerle pelar a la vieja!!! ¿Cuántas veces no nos hacieron pelar acaso?

  • Justo hablabamos de eso con Guille Sosa el otro dia en la oficina. Le contaba que yo llevo 17 años en este negocio, y mi viejo hace apenas 3 años que -más o menos- entiende lo que hago. Él prefiere resumir en “hace revistas y esas cosas”.

  • algun dia, vas a ser asi de mala onda como tus viejos, y lo peor de todo, no te vas a dar cuenta como te convertiste en eso…

    acordate de mi, cuando le estes prohibiendo algo a tus hijos…

  • Pelada ina es esto (?)

    hahahahaha y no, yo no voy a ser un papá así, voy a tener onda. Voy a ser ese papá ese que el resto de los amigos de mis hijos van a decir “tu papá lo que es buena onda”

    o algo así 😀

  • vos lo que sos del viejazO!

  • No, legalmente no. Hay cosas que no me gustan nomas, como los boliches amercadizados por ejemplo. Eso no me hace viejo… o sí? 😛

  • Qué ganas de responder “soy creativo” o alguna otra cosa medio inentendible, a la pregunta de a qué te dedicás? Debe pegar.
    Qué capo tu viejo, de leer lo que hace nomás siento una terrible verguenza.

  • juaazzz! ya le paso a mi mama tb… prefiere decir que no trabajo, tuve que escribirle el discurso para que pueda recordarlo cuando sus amigas le pregunten… totalmente identificada y solo llevo 3 semanas en el mercado… deseenme suerte!

  • Juan Stumpfs

    Y mirá che, no sé que decirte, justo cuando empezaba a escribir estas lineas, me llama mi vieja a decirme que me cago un informe de la facultad, y yo estoy con los nervios a flor de piel, cuando bien le dije: “NO ME VAYAS A TOCAR EL TRABAJO QUE YO NOMÁS VOY A IMPRIMIR”… y vos te das cuenta que todo tiene que ser como ellos quieren nomás, vos hacés algo mal, y ellos te garrotean, te putean, te zarandean, y todo lo que termine en ean… pero ellos te cagan, y te tenés que resignar, por que para eso también están los padres… y ahora me voy a ver que puta hacer para no perder puntos por una PENDEJADA de mi vieja…

  • jajajajaja! increible columna! yo tengo que esperar a tener mi dpto para mi tatuaje.. 🙁

  • Pingback: La excusa perfecta | Divaguetaz ()

  • Yo tengo tatto! xD Vivo con los viejos y hasta ahora no escuche ningún comentario pero angante hina voy a enterarme de lo que paso la noche en la que llegué con el tatuaje en toda la pierna derecha jajajaja!

  • jajaja yo tengo esa vieja buena onda que los amigos envidian maaal! y un viejo que no opina mucho ( a mi al menos no me lo dice)… cuando me quise hacer un tatuaje le hice un olímpico lavado de cerebro a mi mama (y no, no fue necesariamente porque me iba a ir a la cárcel que no quería que me lo hiciera sino porque según ella si algo le pasaba no le iba a poder donar sangre [soy hija única], así que tuve que explicarle 8 mil quinientas veces que solo era por cuatro meses que no podía hacerlo); y mi papa se dio cuenta un año y medio después recién… y así mi familia no es muy normal que digamos pero creo que por eso los amo mas!

  • Pingback: Divaguetaz – Un cambiecito ()

Dejar Comentario:

Tu correo no será publicado.

Site Footer