¡Qué decepcionante decepción!

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Columna para la Factory de Mayo. Ilustración por @Suenholina, como de costumbre

Las decepciones hacen que la vida sea más aburrida de lo que realmente es, porque nos dan un gancho a lo Tyson de realidad de vez en cuando, que a veces sería más buena onda no recibir.

Aunque tener un poco de realidad siempre es justo y necesario, no siempre es del todo agradable pisar o que te hagan pisar tierra. Y si bien, vivir por los aires tiene su mágico encanto, la verdad es que tarde o temprano se te pincha el globo y depende exclusivamente de cada uno cómo caer al suelo: puede ser sobre los pies, flexionando las rodillas levemente sin siquiera haber sentido el golpe, así como puede ser de cabeza, desnucados y partiéndonos varias extremidades.

Bueno, se me ocurrió como ya no llegaba a entregar mi columna de este mes y no quería decepcionarlos (?) hacer una lista con varias cosas que nos decepcionan en algún punto, unas capaz más que otras, pero la verdad es que cada decepción tiene su grado de importancia porque al final siempre nos dejan algo para aprovechar:

El primer y último amor.

Convengamos: a los catorce años no conocés al amor de tu vida, pero la edad del pavo te juega una mala pasada haciéndote creer lo contrario. Por lo menos hasta que ves como la pibita se sube al auto de uno de los pichicatas del último año.

En ese preciso instante, sentís algo en el pecho y descubrís a la fuerza que había sido era cierto lo que te decían los más grandes: tu “noviecita” era una trola.

Años después, te volvés a enamorar. Esta vez es diferente: sos grande, crees que tenés experiencia y sos “buen partido”, el problema es que se pelean mucho, o hay un pasado que no se olvida o la ausencia de un futuro juntos. Y sentís lo mismo que te pasó la última vez, aunque esta vuelta ya sabes cómo superar esa amarga sensación: comerte algo mejor que tu ex.

Tacuara Cardozo.

Delantero titular del Benfica, veintisiete años, máximo goleador de la liga portuguesa, muy bien cotizado, todo un crack en la cumbre de su carrera. ¿Cómo piko vas a chutar así un penal pedazo de animal?

El que siga defendiendo a Tacuara no sabe nada de fútbol, no podés pue chutarle un penal a Iker Casillas como un puberto de escuela de fútbol. Si Tacuara convertía ese penal, hoy estaríamos festejando ser campeones del mundo y no la caretoneada del Bicentenario.

Que los Reyes Magos no existan.

Gran trauma. ¿Por qué se les miente a los niños? Me acuerdo perfectamente cuando un compañerito del jardín me dijo “los Reyes Magos son tus papás”. No lo podía creer. Fui a casa a interrogar a la vieja y efectivamente: los reyes magos eran mis padres. Al instante, hice mis maletas para ir al desierto y poder estar con mis padres: Melchor, Gaspar y Baltasar. Después me explicaron bien, me decepcioné dos veces.

El final de Lost.

Invertir seis años de tu vida en una serie con un final tan tan tan pero tan malo como el de Lost, es posiblemente una de las mayores decepciones a las que me tuve que enfrentar últimamente.
Claro que yo me tragué todas las temporadas en quince días (reposo forzado), así que lo dimensiono por los verdaderos seguidores de la serie. Pobrecitos.

La no venida de Limp Bizkit.

Entrada en mano, reviviendo discos (porque llegaban 14 años tarde) y contando los días para que la gente de aquella telefonía me venga a decir que suspendían el concierto porque el anciano de Fred tuvo una lesión en el cuello ¡que pajero!

Esa es mi lista breve pero contundente de cosas que me decepcionaron bastante, si tenés algo que te decepcionó y querés compartirlo ni dudes en escribir a: niahiestoy@divaguetaz.com (va en serio eh!)

Gabriel Benitez O.

Creativo publicitario, columnista y aspirante a escritor 'algún día'. Adicto al cine, la música, los libros y aunque cueste admitir del internet.