Golitas ¡Brindemos!

Hace un rato grande no me siento a escribir sobre mi situación personal y no porque no tenga ganas ni porque no me haga falta. Aunque no crean escribir acá es la mejor terapia que puedo tener, ya lo dije en algún momento: tener un blog me sale mas barato que el sicólogo. Y ya probé ambos, y me incline por… ya saben.

En fin, vengo a hacer catarsis de mi situación: de vuelta renuncie al laburo por motivos totalmente diferentes a la primera vez. Esta vuelta el mismo ya no me fue rentable personal y económicamente. Es feo decirlo así, pero no hay otra forma: la plata mueve al mundo. Y tengo varios proyectos, deseos y metas que necesitan ese empujoncito económico para despegar.

Quedarme en casa a ser freelancer me resulta más rentable por ahora. Igual no descarto nada porque tuve un par de entrevistas en las que deje en claro mi pretensiones, si llamanvoy a ponerme muy contento y si no, no se cae el mundo. Igual vamos a seguir remando.

Entre otras cosas con ‘Lucho el gordo infeliz estoy pensando seriamente hacer una blogonovela, tengo varios borradores trabados y muchas ideas que tienen que empezar a brotar o si no van a ser enterradas porque tengo una extraña habilidad para eliminar cosas de mi cabeza. En el peor de los casos voy a seguir colgándolo por acá pero es casi seguro que se vuelva una blogonovela.

También es urgente retomar y hacer crecer a Rockhayhu que quedo sepultado el año pasado. Que de ser un sitio de noticias pase a ser un directorio con la posibilidad de que las bandas suban su material y todos los chiches. El que quiera ayudar con esto es súper bienvenido porque fue la soledad lo que me llevo a dar de baja el sitio el año pasado.

En fin, hayotras cosas pero no va ser largo y aburre… hasta aca por hoy. Brindemos por los viejos finales y los nuevos comienzos.

Continuar leyendo…

El segundo piso de mi vida

El primero de muchos otros ...

Les presento a lo mejor de mi vida y quienes me acompañan en la foto: mis viejos. Si, esa cosa en medio de ambos con la franja azulgrana soy o por lo menos era yo. Vieron que muchas cosas te hace el tiempo?

Y si… ya son 20 primaveras las vividas. Dos décadas desde la ultima vez que naci y vamos por mas. Mas por inercia que por deseo, y es que a esta edad es así: ya no da gusto crecer. Ya se cumplió el puberto deseo de “ser mayor de edad” y entras con toda la fuerza de la gravedad a la vida de verdad. Y enserio hay veces que no da gusto y la nostalgia invade como mosquitos en verano. Pero bueno … así es la existencia: un viaje desde el vientre.

Diciembre es especial. Si fuese un día de la semana seria el tan deseado, bendito y esperado viernes. Como ultimo mes del año también sirve para analizar lo que hiciste, lo que no hiciste y lo que quisite hacer en 365 días. Y también renacen mágicamente los recuerdos de los aciertos y errores cometidos que te llevan a terminar el año de la manera que lo terminas.

Yo no se si soy el mas indicado para hablar de aciertos porque la cruda verdad es que una infinidad de errores fueron los que trajeron hasta acá: seguir arquitectura cuando no era lo mío, hacerme un blog cuando lo que quería era solamente un cheque de Google o hacer una pirueta que casi me deja sin brazo o (…) Podria seguir por paginas y paginas, enserio podría armarme un libro con todas las cagadas que me mande y me sigo mandando y muy de seguro lo voy a seguir haciendo. Pero la corto acá …

Lo que aprendí y se muy bien ahora es que los errores también hacen bien, por lo menos siempre que puedas sacar algo bueno de ellos. El resto es historia.

20 años y parece mucho…

Infame

#Tengo que aprender a devolver las películas en fecha.

#Tengo que aprender a devolver las películas en fecha.

#Tengo que aprender a devolver las películas en fecha.

#Tengo que aprender a devolver las películas en fecha.

#Tengo que aprender a devolver las películas en fecha.

Continuar leyendo…

Mientras tanto

El murió una fría tarde de agosto, era un domingo y el cielo estaba tan gris como su mirada. Yo no pude ni ir a despedirlo, simplemente no tenía fuerzas. Tal vez las gaste todas en ese último picado de futbol que compartimos horas antes, capaz y de tanto reírme de sus bromas con los muchachos. Y es que él era así, era un rayo de sol en días nublados, una sonrisa asegurada en tiempos de lágrimas pero sobre todo un hermano que estuvo siempre y que siempre sigue estando.

Porque a pesar que no lo tenga enfrente, yo lo siento conmigo. Una palmada en la espalda cada tanto, un chiste bien recordado que siempre me saca una risa. Sus “dale apúrate” que ahora ya no me apuran pero que me dan fuerzas para llegar a hora a todos lados. Si había algo que siempre me reclamaba era mi relación tan turbia con la puntualidad, por lo menos tengo la certeza que ahora se meara de la risa al ver las cosas que hago para llegar a hora a todos lados. Tanto que estoy seguro de que cada lluvia es por su culpa.

Yo se que siempre odio que escriba mis famosas cartas para decir cosas que serian mejor decirlas de frente. Aunque sé que le gusto la idea cuando lo ayude a escribir aquella para Claudita y pensar que era un plagio garabateado de un disco de Enanitos que le gane en una apuesta en aquellas mágicas carreras de bici que nos mandábamos.

Pero como lastimosamente no te voy a tener enfrente hasta que Dios así lo decida, nada mas quiero decirte que te extraño. Que no hay alegría mía que no sea tuya, así como no tengo tristezas en la que no siento tu mano en la espalda como en los viejos tiempos. En cada asado siempre tenes tu silla, estas en la cabecera como de costumbre. Y si… tenemos pendiente las mochilas cansadas. Ya llegara el día en que vamos a partir a quien sabe dónde, quien sabe cómo para volver quien sabe cuando.

Yo mientras tanto te extraño un poco todos los días.

Ya que estamos!

Ultimo Día de Clases

Que el colegio es una poronga hasta el último día de clases es un descubrimiento, bueno “re descubrimiento” porque por más de que tus padres, hermanos y amigos mayores te adviertan “aprovecha porque es la mejor época de tu vida” a vos no te importa, ir al colegio es una poronga: los profesores son todos unos ignorantes, las compañeras unas argeladas de morondanga, la directora se toma contigo y con todo tu curso ¡famoso! La comida de la cantina es hecha a base de ratas y cucarachas, los baños son de la época de la Triple Alianza y el aire acondicionado del aula funciona más de adorno que de otra cosa. Ir al colegio es el peor castigo para todo puberto, y digo “puberto” con orgullo.

Pero lo que descubrimos el ultimo día, si ese ultimo día en el que llegas desconociendo tu procedencia, con un olor a cebada recontra ‘peste’urizada con pucho y pedazos de carne descompuesta del asado de la “cena despedida” que te pusieron los perros cuando te quedaste dormido mientras lloraban y cantaban. En ese momento entre tanto tanto tanto dolor de cabeza pensas “Como voy a extrañar esto carajo”.

Estimado lector en edad escolar, yo no te voy mentir: lo vas a extrañar todos los días de la vida, y el techaga’u (añoranza) va a aumentar considerablemente cuando vayas a la facultad y veas todas esas caras raras o cuando estés en el laburo rascándote mientras miras los perfiles de los ex compañeros en alguna red social, son catarsis continuos de: “Era feliz y no lo sabía…”

El post se debe a que hoy me contaron que la “Carta al Colegio” (link) que escribí alguna vez, apareció en la revista aniversario. No es EL LOGRO pero me trajo una linda sensación y muchos lindos recuerdos así que … ya que estamos!

Cuando la adversidad quiere ser tu amiga #RADIOREPORTAJE

Photobucket

Parece que es un eslabón escrito en nuestro ADN, tal vez no tendría que generalizar pero todavía no me encuentro con alguien que sea tan precavido: No importa cuanto tiempo nos den para hacer algo, siempre pero siempre lo hacemos a ultimo minuto. Ocurría en el colegio, ocurre en la facultad y se de muchos casos en la vida adulta así que no me desespero por tener este tan feo vicio.

Continuar leyendo…