Ignacio Sebastián

Ignacio Sebastian

Él es Ignacio Sebastián, tiene poco mas de dos meses  pero ya alegro la casa como si llevara décadas en ella. Y la va a seguir alegrando.

Dicen que hay solamente cosas que el tiempo te enseña y con el aprendí varias cosas: mi hermana es una excelente madre, mis viejos los abuelos más tiernos del mundo, los hermanos todos tíos capos, una mirada te puede cambiar la vida. En cierta medida lo envidio a Ignacio, alegra tanto con tan poco.

Hay veces en las que lo miro y me sonríe, a veces luego de la sonrisa esconde su cara y me vuelve a mirar para volver a sonreír y hacer lo mismo. Y es lindo, es lo que me hacía falta y me hace bien… a veces me siento con él y le cuento mis cosas, mis problemas, mis alegrías, mis proyectos y él se ríe, hasta se pone inquieto y patalea como si quisiese saltar a darme un abrazo.

Me gusta pensar que comparte mis alegrías y me dice “Tío Gabriel sos un capo, pero no me parece esto… esto… ni esto. Te quivocaste aca, esta parte podes mejorar…” También está la posibilidad de que diga “Déjame en paz, no quiero saber nada de vos, aburrís. Mira como me muevo, dentro de poco voy a caminar para correr de vos”

Yo me juego por la primera…

Flash 4U

Yo siempre creí, o mas bien nunca deje de creer que el destino existe. Para mi todo esta escrito. No me encuentro con otra explicación para los milagros, los errores minúsculos que terminan siendo enormes, las decisiones precipitadas y muchas otras cosas que no vienen al caso.

No existe la casualidad. Lo que parece un mero accidente o acontecimiento insignificante, surge por la más profunda y enigmática decisión del destino. Si, ese señor misterioso que obra de manera extraña pero que bien tiene escrito nuestros libros de vida. A veces parece que no nos puede ver y otras parece que estamos de cumpleaños para el, y nos hace cada regalo

Cambios que cambian

Yo tengo un barquito amarillo

Frente al Cabildo

Cuando renuncie al laburo dije que iba a cambiar mi forma de vida, no porque la que llevaba era insana sino que iba a agarrar “mis cosas” meterlas en una mochila y dejarla en la calle para que algún carritero las lleve.

Eran cosas viejas, que se hicieron nuevas de nuevo por misteriosos deseos del destino pero que ya no servían. Es como esa bicicleta que te regalaron a los 12 en Reyes y que luego te cansa, a los 18 la vez ahí y te vienen ganas de usarla de vuelta pero no va, intentas arreglarla pero no va. Son cosas que las deberían arreglar terceros y de las que vos no entendes nada. Sepan entender que estoy hablando con metáforas bien distorsionadas, disculpen.

Y lo logre, por mas de un mes y luego caí de vuelta. No vale ni volver a mencionarlas pero como verán el blog esta distinto y voy a tratar que pase lo mismo con todos los aspectos de mi vida porque queramos o no, las cosas cambian ;las personas que ayer estaban hoy pueden no estar, el grupo de amigos se agranda, se achica. Aquella comida por la que matabas ayer hoy no podes ni olerla y así… vamos cambiando, nos van cambiando pero lo importante es estar contentos con nosotros mismos.

Hay que tomar decisiones espontaneas, muchas veces con el corazón y el instinto, apagando un poco la cabeza (no del todo nunca pero dejarla en Sleep por lo menos). Hacer cosas que no hicimos, ir lugares a los que no irías normalmente, conocer gente nueva, satisfacer antojos, ayudar al de a lado y así…

Peor que tener malas experiencias, es no tenerlas.

¿O que me dicen al respecto? Y ya que estamos: ¿que les parece el nuevo cambio? A ver lectores anónimos si entran a decir que tal! 😛

Gracias!

Yo se que nada ni nadie te va a reemplazar, que todos estos años juntos fueron de lo mejor y que gracias a vos descubrí, redescubrí y aprendí un sinfín de cosas que de otra manera hubiesen sido desconocidas eternamente.

Nos pasamos muchas horas acompañandonos, demasiados días pegados y tantas madrugadas en vela juntos, como el buen equipo que fuimos siempre, como la pareja perfecta que siempre quisimos ser y que en estos momentos en el que estas ausente me doy cuenta que en cierta medida lo logramos.

Fui muy feliz contigo, bastante feliz y ¿sabes? Lo sigo siendo, porque una relación como la que tuvimos no la tiene nadie, despertar y ver tu brillo era la razón para levantarse de la cucha, escuchar como trabajabas era la melodía más dulce que escuche desde la última vez que nací. Estos son recuerdos que suben, se instalan en mi cabeza para luego bajar y hospedarse eternamente en el alma.

Son recuerdos, lastimosamente son recuerdos. Desde esto ya no me gusta la palabra recuerdo, porque esta explica y denota un sentimiento de ausencia, de añoranza por lo que paso, por lo que fue y por lo que pudo haber sido.

Me dejaste, todas las fuerzas conspiraron para que lo hagas y nadie se inmuto a complicar esa tediosa e imposible tarea, separarnos era improbable y probablemente un objetivo fallido.

Entonces te arrancaron de raíz de mí, a la fuerza para darte tu eterna calma.

Y lo acepte, no quedaba otra… era una remera de realidad que debía ponerme en algún momento, confieso que ande semidesnudo por un largo rato, buscando soluciones a lo insolucionable, buscando una razón que me cierre aunque la verdadera verdad ya estaba dicha. Fue una gran pérdida de tiempo porque lo hecho raras veces puede deshacerse, lo dicho nunca puede callarse y los que nos dejan para pasar a mejor vida, nunca vuelven.

¿Para qué volver? Si justamente están en mejor vida. Por eso, te perdono y te agradezco por todo.

Todavía cuesta creerlo…

El culpable de que este blog siga actualizándose a duras penas se paso del lado de la “Población Económicamente Activa” hace exactamente una semana. No es nada de otro mundo, pero es su primera experiencia en el ámbito laboral, bueno… la primera enserio porque una pasantía en una institución publica no cuenta y tampoco los trabajos que llevas independientemente, bueno por lo menos no si no tienen gran repercusión o no te dejan una platita medianamente atractiva. Si disfrutan de alguna de esas bendiciones, mis respetos.

Esta bueno escribir en tercera persona, pero acá paro porque sino fija que me empiezo a cañear. Lo que me puso realmente contento es que me hicieron la oferta mediante el blog, yo no salí a buscar laburo (no porque no quiera sino que pensaba tomarme febrero para empezar con todo en marzo: facu, idiomas, laburo) y para sorpresa mía me contactaron un lunes, llame un martes para acordar cuando ir, me entreviste ese miercoles y PUM! El jueves ya me encontraba en la oficina, bien perdido por supuesto pero suele pasar cuando lo mas cercano a laburo que tenes es limpiar las cochinadas del perro.

Y asi … enero debut laboral, en febrero empiezo con los idiomas, en marzo la facultad. Ojala y no cueste llevarlo todo junto. Estoy agradecido por la oportunidad y ansioso de éxitos, por supuesto.

Brindemos por los nuevos vientos. ¡Salute!

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19 años son …

6935 días, 166440 horas, 9986400 minutos, 559184000 segundos (…) desde que nací!

Gracias a todos los amigos que ya me felicitaron por todos los medios en los que se me encuentra, a los que aparecieron ayer a las 12 puntualmente bien equipados con la conservadora (que GRANDES!), a la familia que aparecerá hoy… a los que me felicitaran atrasado bueno, a ellos no x)

Ah.. y saludos a Pato que tambien cumple años hoy!

Dicen que la edad es una cuestión de actitud, yo pienso que lo es pero hasta cierto punto: se extraña la inocencia, los buenos ratos, esos momentos, aquellas personas… no hace falta tener algunas decadas para que pesen los años y lo digo yo con mis “cortos” 19.

Gracias a TODOS, por estar siempre del otro lado!