El amor de padre no tiene contabilidad.

El que puso la semilla para esta extraña planta alienígena que eres: tu padre. Ese hombre gasto o gastara aproximadamente 20 años de su existencia en vos.

Como divaguetaz es transparente, hagamos el cálculo:

  • Diez horas de trabajo, incluyendo el camino y la casa.
  • Diez por treinta, trescientas horas por mes; trescientos por doce: tres mil seiscientas horas por año; tres mil seiscientas horas por veinte: setenta y dos mil horas trabajo por ti el viejo.
  • Agreguemos a eso las horas que paso preocupado mientras crecíamos, o jugando con nosotros o en las reuniones escolares, etc.
  • El viejo ya nos dio aproximadamente ochenta y cinco mil horas de tiempo.
  • No hablemos de dinero: Comida, ropa, medicamentos, útiles, estudios, calzados, diversiones, antojos (…). Saliste muy caro, imposible descifrar esta cifra astronómica.

De la mamá ni hablemos, ellas viven y matarian por sus hijos:

  • Lo que ella da de acuerdo a tiempo pasa tranquilamente las ciento treinta mil horas, pues la madre suele quedarse aproximadamente casi dieciséis horas por día con el hijo pequeño y cerca de diez o doce horas en la pre-adolescencia, cantidad que va disminuyendo en proporción al crecimiento de sus hijos.

Hemos costado muchas renuncias: bailes, reuniones, fiestas, televisión, partidos de fútbol, mundiales, un stereo, al auto del año, un vestido de Versace y otras cosas más difíciles: el derecho de amarse, al descanso y a mil cosas que serian imposibles nombrarlas. Inclusive renuncian a su salud por todos los quebrantos que les hacemos pasar.

A cambio de todo esto, los viejos piden relativamente muy poco: que seamos temerosos de Dios, estudiosos, que elijamos bien las amistades, lo mismo con los/as novios/as, que lleguemos a hora ,que estudiemos, que no los dejemos preocupados ya que pasaron muchos años dedicados exclusivamente a nuestro crecimiento, a que no nos falte nada y que seamos normales.

Es muy poco para quienes tanto dieron. La próxima vez que digas que tus padres no te comprenden porque no quieren comprarte algo o algún otro problemita; pensá en esto. Somos nosotros los que no los comprendemos. Para los padres seguiremos costando muy poco porque el amor de padre no tiene contabilidad.

Gabriel Benitez O.

Creativo publicitario, columnista y aspirante a escritor 'algún día'. Adicto al cine, la música, los libros y aunque cueste admitir del internet.