Volviendo a volver

Concretamente no sé que pasó pero sucedió: Pasaron dos años sin escribir y dos años, aunque son exactamente 730 días, son una eternidad.

Nota de redacción: cada uno le da el valor que quiere a “eternidad”. Hay matrimonios eternos que duran menos que un flan en la heladera del trabajo, minutos de descuento en el futbol que son eternos y segundos que son medalla de plata, saludos Dani Alvés (?)

No sabría explicar que pasó. Tengo dos teorías.

La primera consta principalmente de excusas: Me perturbaba de sobremanera que mis parientes comenten sobre algunas entradas de este humilde blog en pleno asado de domingo. Nada más bajón que te arruinen un asado preguntándote sobre algunas historias totalmente ficticias (o no) que escribís o que algún pariente se ofenda por el titulo de una historia pero sucede. Creanme que sucede ¡saludos tía!

La segunda se trata mayormente de miedo. Miedo que me metió la prensa que ahora leo porque ya soy más viejo y tengo que saber de actualidad para hablar con gente de mi edad, con su “nadie sobrevive al archivo”. Y es que muchas de las cosas que escribía por acá hace años, hoy me parecen totalmente ridículas y me dan mucha vergüenza. A veces me pongo a leer en entradas viejas y me dan muchas ganas de viajar en el tiempo solamente para golpearme repetidamente con un libro. Dicen que los años no vienen solos, y no hay nada más cierto que eso.

Un tema legal. Tuve una citación en la fiscalía por otro proyecto que no tiene nada que ver con este blog, de hecho el blog me salvó de ser imputado pero ese es tema para una entrada. Lo que si, habiendo colaborado má$ de la cuenta en abogados, lo que pasó me bajoneó tanto que di de baja otros proyectos como Radio Trank y, por lo visto e involuntariamente, abandonar este.

Concluyendo. Nadie me echó y nadie me llamó. Pero acá estoy y soy un sobreviviente. No sé si será la madurez, los años o simplemente las canas pero me di cuenta que voy a ser un boludo atómico toda la vida.

Y ¿saben que? No tiene nada de malo, el problema es dejar de ser y dejar de hacer cosas que uno disfruta. Eso si es un problema y hay hacer algo al respecto.

La consigna es hacer, y acá empezamos de nuevo.

Eventos: #MKTrends 2016

“MKTrends” son una serie de eventos sobre tendencias donde la comunidad de marketing del Paraguay se reúne para interactuar y aprender sobre los temas relevantes del momento.

La cuarta edición se realiza este martes 15 y el miércoles 16 de marzo en el Hotel Sheraton Asunción.

El evento está dirigido a directores y gerentes de marketing y de áreas relacionadas, emprendedores, agencias de publicidad, comunicadores y medios de comunicación, agencias digitales y profesionales soñadores, independientes y afines a las relaciones públicas.

Cada encuentro convoca a referentes del marketing nacionales como internacionales. En esta edición vamos a escuchar y ver a mucha gente linda como: Continue reading…

Hoy no querer saber, es no saber querer

La única excusa que hoy podés poner para no hacer cosas es falta de tiempo. Cosa que también puede resolverse si lo organizaras mejor. Hoy no saber de algo, es realmente no querer saber. Vivimos en una realidad donde todo está al alcance de un search.

Clases de Photoshop, tesis sobre conceptualización, miles de páginas con referencias visuales, wikitodo, freebies por todos lados. Es un mundo fantástico para el que quiere hacer. Nunca hubo tantas herramientas. Nunca hubo tantas oportunidades para gente con tiempo. ¿Y qué tienen los jóvenes más que nada? Tiempo. El tema es cómo lo organizan. Y ahí cada uno lo hace como quiere.

Todo lo que yo puedo decirte, es desde mi experiencia. Que no es más que eso, una experiencia más. Eso está bueno que lo sepas, todos los consejos que la gente te da, son sus vivencias personales, por eso si yo te digo. Organizá tu tiempo en bloques de horas, para poder hacer varias cosas a la vez. Es desde mi experiencia. A mi me resulta, no se a los demás. Bueno, que me voy por las ramas.

Vivimos en el mundo de no esperar. Me pone nervioso la gente que espera para hacer cosas. No digo que esté mal. De hecho creo que la paciencia es algo muy valioso. Pero es algo que yo simplemente no tengo. Me gusta que las cosas pasen. Y pasen ya. Esa inquietud me lleva a estar todo el tiempo queriendo hacer.

Como siempre, hay posiciones enfrentadas: No hacer nada hasta tener todo completamente cerrado, o tener una idea e ir haciendo a medida que vas desarrollando. Vivir en “estado beta” le llaman. Personalmente me identifico con esta segunda forma de trabajo. Me encanta que ahora podés ir ajustando cosas en el camino. Me gusta que todo se mueva. Sea dinámico. Que si vos querés, nunca termina. O si termina, empezás algo nuevo. Sin esperar. Odio esperar, no se si queda claro.

Creo que desde el hacer nos vamos conociendo a nosotros mismos. Nos damos cuenta quiénes somos. Qué somos. De qué estamos hechos. Hasta dónde somos capaces de llegar. Hoy no hay excusas para la gente de ideas, para demostrar de qué estamos hechos.

Si te gusta escribir, publica tus ideas en un blog. Si te gusta pintar, colgalas en tumblr, fotos instagram y así una lista interminable. No necesitás más el permiso de alguien para ser creativo. O mejor dicho, no necesitas de nadie que te frene para mostrar tu creatividad. Lo colgás online y listo. El medio dejó de ser un impedimento. Así también como los presupuestos.

Hoy tu teléfono tiene calidad profesional. Como decía antes, desde el hacer nos damos cuenta de lo que somos. Nos damos cuenta de lo que nos gusta. Me gusta la creatividad. ¿Qué te gusta de la creatividad?, ¿Te gusta escribir?. Escribí y publícalo en un post. ¿Te gusta la reacción de la gente? Hacé experimentos interactivos con ellos. ¿Te gusta lo audiovisual? Ponete a rodar y colgálo en Youtube. ¿Te gusta pintar? Pintá y exhibílo en la calle. Tenemos que dejar de ponernos excusas. La excusa somos nosotros mismos. No hay donde esconderse.

Es importante mostrar lo que hacés. No importa si es publicidad o proyectos personales. Es importante que tengas algo que mostrar, porque eso es lo que nos alimenta a los creativos. El mostrar lo que tenemos dentro. El ver las reacciones de la gente. Y no te escudes en la geografía. Internet destruyó entre otras cosas, la geografía.

Hacer no conoce lugar. Podés hacer desde donde quieras y compartirlo con quien quieras. Cuidado, también porque no hay geografías tené en cuenta que lo que hagas puede tener un impacto global, para bien y obviamente para mal. Y sabés, ¿cuál es el secreto para hacer? Hacer. Déjate de hablar y hacé. Ya. Es más, dejó de escribir para que puedas dejar de leer y ponerte a hacer esas ideas que tenés en la cabeza. Dale.

Excelente comentario de Chacho Puebla, Executive Creative Director & Partner Hello LOLA, Madrid. Para enmarcarlo y tenerlo siempre a mano. 

Hacer es lo único que hay que hacer ¿y si arrancamos ya?

#ReforestáLaNavidad – Una sorpresiva campaña navideña de concientización ambiental.

Asunción en plena época navideña es un caos. El apuro, el calor, el tráfico y ese sentimiento de que el mundo se caba se apodera de nosotros. Pero hoy la gente tuvo un motivo para tomarse unos minutos y reflexionar: la ciudad amaneció repleta de árboles navideños caídos.

Esta era la manera de llamar la atención de la ONG “A todo pulmón” como parte de una acción para generar conciencia sobre la valiosa cantidad de árboles derribados todos los días y la importancia de reforestar nuestra nación. 58.000 hectáreas son deforestadas mensualmente. Imaginense lo alarmante de la situación.

En los lugares dónde estaban exhibidos los árboles además, podías acceder a uno de regalo con el fin de que lo plantes y la próxima navidad en lugar de adornar uno de plástico, puedas hacerlo con uno natural.

Los escenarios donde se vieron árboles navideños caídos este miércoles 23 de diciembre, llamando la atención de las personas, fueron frente a la Recoleta, en los shoppings Mariscal, Pinedo, Villa Morra, San Lorenzo y en el aeropuerto Silvio Pettirossi.

“A todo Pulmón” es una ONG ambientalista con enfoque integral, que capacita y concientiza a las personas sobre la importancia de los árboles, el potencial que tienen para la producción agrícola y ganadera y el uso de la tierra de forma sostenible.