35 golpes que te da el tiempo

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Siempre me llamó la atención el tiempo como tal: su definición, peso, valor y aunque nos pongamos a discutir sobre él, no haríamos más que perderlo a cántaros. El tiempo es universal y nos llega a todos por inercia. A veces para bien, otras para mal pero lo único seguro es que llega. Siempre.

Hay poca gente afortunada a la que le quedan bien los años, las canas, las arrugas y todo lo que esto conlleva. Por otro lado, también están los que llevan de forma deprimente el “menos pelo y más panza” y pretenden ser jóvenes siempre. Errados. No hay nada que se puede hacer al respecto, bueno, casi nada.

Existe una frase, bastante popular y muy certera, a la vez que reza “la edad es una cuestión de actitud”. Muchas veces nos sentimos como niñitos de nueve, ancianos de ochenta, o simplemente nosotros mismos.

Actitud, de eso se trata. Si lo descubrió al expermentarlo un tipo como Fito Páez, que solía ser un genio, también lo podemos hacer nosotros. Entonces, la cuestión pasa por alarmarnos ante algunas señales de que el tiempo nos está cagando a golpes y hacer algo al respecto.

Esto se da cuando, involuntariamente, los siguientes comportamientos se vuelven normales: Continue reading…

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El perro Cangrejo

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Mamá se jubiló bastante joven. Tener cinco hijos le ayudó bastante, burocráticamente.

Nunca supimos el motivo de su apuro. Capaz sintió que la paciencia se empezaba a esfumar, o fue porque simplemente se acabó sin avisar.

Ella, como toda persona sobre la faz de la tierra, tenía sus días. La gran mayoría eran de amor y besos, y algunos, también numerosos, de persecución y zapatillazos. Supongo que entre todos los hermanos, éramos responsables directos del día que tocaba.

Me resulta curioso darme cuenta, alrededor de una decena de años después, que su paciencia no estaba ni cerca de acabarse. Simplemente la estaba guardando para alguien más, alguien tan especial que era capaz de iluminarle la vida con un balbuceo, de cambiarle la cara con una mirada o agitarle el pecho con solo estar cerca: su primer nieto.

No se puede competir con el primero, ya fue primero. Siempre va a ser el dueño de ese lugar especial por delante del resto. Siempre.

El otro día se dio una situación muy peculiar en casa, pero para explicarles tengo que hacerles sentar cómodamente en el contexto. Hago el intento. Continue reading…

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¿Carpinteros?

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Hace unos cuantos años, muchos más de lo que quiero reconocer, los publicitarios éramos el último pedo del Papa. Lo más cool, lo más canchero, lo más hipster. Ramiro Agulla salía en la tapa de Gente y en la Caras. Era LA profesión canchera. Como hoy son los Bartenders, Chefs y Djs. (Por eso les digo a mis amigos B, C y D, yo estuve ahí, rapiñen todo lo que puedan mientras dure porque la burbuja se pincha y de pronto dejan de ser cool y son reemplazados por Electricistas o Fontaneros, para seguir el orden alfabético de oficios).

Hoy, que miro con nostalgia la época donde un creativo jr (yo) ganaba lo mismo que un director creativo hoy (yo, 20 años más tarde) pienso en los Carpinteros. Siempre lejos de los reflectores y de las tapas de las revistas. Nunca hubo botineras para los carpinteros. No recuerdo un solo carpintero en Caras, ni siquiera en una nota del interior. No salen ni siquiera en las revistas de decoración. Ni en los noventa, ni ahora. Creo que el último carpintero con prensa fue José, el padre adoptivo de Jesús. Sin embargo…

Creo que algo tienen los Carpinteros. Más allá de la nobleza de estar haciendo algo más duradero que un aviso de salchichas o un remix de una canción de King Africa o un coulis de maracuyá con reducción de sorete de pato, más allá del alucinante perfume del aserrín de la madera y el alucinógeno perfume del barniz, los Carpinteros la tienen más clara que todos los publicitarios juntos. Chocolate por la noticia, me dirán mis amigos brokers de seguros y contadores, ¿Recién ahora se dan cuenta de que son unos pelotudos, ustedes los publicitarios? Y yo les voy a contestar: ustedes también. Los Carpinteros la tienen más clara. Más allá de hacer sillas, mesas y puertas, que son algo concreto, con peso y entidad, mucho más que una póliza para protegerte el orto o un balance dibujado. Más allá de eso, los Carpinteros tienen un método que los publicitarios no tenemos y deberíamos aprender. Continue reading…

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Los casamientos no mienten

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“Y fueron felices para siempre…” es un lindo final para una historia. Pero es un final demasiado optimista, todos sabemos que es imposible estar bien todo el tiempo. Es clínicamente imposible, estar bien siempre es síntoma de otra enfermedad (esto no fue consultado con un especialista).

En fin, como estamos sumergidos en pleno febrero, un mes corto y caracterizado por las altas dosis de cursilería, corazones y angelitos desnudos con flechas en el aire, asumimos que todas las relaciones de nuestro alrededor, en el mejor de los casos, terminan en un comienzo: es decir, un casamiento.

Y una boda es como un ecosistema, donde varios seres vivos tan diferentes comparten un espacio que hace que sucedan un montón de cosas que servirán de anécdotas para esta pareja, o para los amigos o abogados si es que la relación fracasa. Nadie es perfecto, todo puede pasar.

Lo que sí, hay personajes que nunca pueden faltar ya que sin ellos un casamiento no sería el mismo.

La llorona: un espécimen importante, casi imprescindible, que jamás de los jamases podría faltar en un casamiento. Se los puede llegar a ver en grandes manadas pero siempre, siempre hay una que destaca del resto. Sería la llorona alfa, aunque en estos tiempos modernos, los he visto de ambos sexos.

Es muy difícil deducir si  es que lloran de alegría, tristeza o envidia porque la que se casan no son ellas. O capaz lloran así porque vieron el extracto de sus tarjetas en la banca online. Nunca se sabe. Pero sea cual fuera el motivo, lo hacen en una abundancia pocas veces vista en la historia de la humanidad. Si sus lágrimas fueran semillas de guacamole, podrían acabar con el hambre mundial.

Es inútil ofrecerles un pañuelo sin recibir una mirada de odio y desprecio. El maquillaje corrido, las ojeras y los mocos parecen ser heridas de guerra dignas de ser mostradas al mundo con orgullo. ¡Bien por ellas! Sigan así.

El hostil: casi siempre un anciano o anciana de muy avanzada edad. No es redundancia, casi siempre es un viejo chot… Esta persona está expectante, mirando para todos lados, en todo momento. Está presto, encendido y sediento de una batalla. Si o si tiene que armar kilombo por algo, no importa porqué, o mínimamente discutir con alguien y nunca, absolutamente nunca sería capaz de admitir un error. Siempre gana. Continue reading…

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43 impresiones de un brasileño en Paraguay

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Siempre es interesante ver algo desde otra perspectiva, una visión fresca que puede hacer alguien que no esté acostumbrado o malacostumbrado a lo que tiene enfrente.

Paseando por la web, me encontré con esta lista que hizo un brasileño que estuvo becado por acá por unos meses y quería compartirla con todos ustedes. Hay cosas para valorar, otras que mejorar y un par para morirse de vergüenza pero sigue siendo interesante estar al tanto de lo que otros ven y a nosotros ya nos parece normal.

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Hola , mi nombre es Mayco y estas son las impresiones que tuve de Paraguay durante el intercambio que hice allí. Viví seis meses en la capital, pero la cultura de Paraguay es parte de mi vida desde la infancia, porque vivo en la frontera entre Brasil y Paraguay .

  1. Su pasión por el fútbol es tan grande como la nuestra. Cuando se enteran que sos brasileño, te preguntan de qué equipo sos en Brasil y luego, en Paraguay .
  2. Hay 2 equipos que son los principales: Olimpia y Cerro Porteño . No ser hincha de alguno de ellos es como no ser hincha de nada.
  3. Hace mucho calor en Asunción . Llega a 40 grados fácil . Continue reading…
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