Turista en mi país

lleganding

Estos últimos meses pasó un montón.

Luego de un año cargado de satisfacciones personales y laborales, surgió una propuesta que no podía dejar pasar. Es más, no la dejé pasar.

Sin pensarlo demasiado, empaqué mis cosas para ir a aventurarme a México D.F. Una oportunidad así no aparece todos los días y cuando lo hace hay que abrazarla, aprovecharla, sacarle todo lo que se pueda y, sobre todo, disfrutarla mucho.

Si cambiarse de trabajo o de casa cuesta más de la cuenta, imagínense de país y de continente, a un lugar totalmente distinto al que estás acostumbrado y en dónde nadie te conoce. Dónde incluso te das cuenta que ni vos mismo te conocés tanto como pensabas. Continuar leyendo…

72 años de Principito

oeste

Hay un libro que agarro cada tanto, hace más de quince años. Lo leo, lo leo y lo vuelvo a leer. Y me sigue impresionando como en cada oportunidad que lo hago, me pega distinto. Ya me cacheteó cientos de veces y de miles de maneras.

Aún así tengo la certeza que lo seguirá haciendo por muchos años más. Hoy, que cumple 72 años de su lanzamiento y yo estando tan lejos de casa, me parece la excusa y oportunidad perfecta para hacerlo una vez más.

El patriotismo del tereré

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El miércoles que pasó La Nación, uno de los diarios argentinos más importantes, publicó una nota titulada “El boom del tereré: el 40% de los argentinos lo disfruta casi a diario”.

Hasta ahí todo bien, todo claro.

El problema aparece recién cuando nuestros medios se hacen eco de la noticia. Voy a citar textualmente los titulares con sus respectivos enlaces, quien quiera profundizar está a un clic de hacerlo. Creo que leyéndolos el punto queda más que claro:

Indignación generalizada. Xenofobia. Patriotismo barato. Debate. Un inmenso circo mediático alrededor de una noticia que podría ser irrelevante e incluso motivo de orgullo. Indistintamente.  Continuar leyendo…

Los Simpsons pixelados

Y así. Cuando se mezclan cosas que nos gustan mucho, sale una nueva que nos gusta un poco más.

Excelente trabajo de Paul Robertson e Ivan Dixon para esta impresionante versión en 8 bits de la famosa entrada de la serie animada que tanto nos gusta. No dejaron ningún detalle sin atención, incluso toda la música fue remezclada para que cuadrara perfectamente con la animación.

No recuerdo una intro con pixel art, así que capaz la veamos próximamente. O no…