Mal necesario o/y bien divino

Hace días que no consigo dormir correctamente, no digo que no duermo bien porque la verdad no me quejo pero de que estoy “desordenado” respecto al sueño es obvio. Me duermo muy temprano y me levanto demasiado temprano, pero bueno por lo menos tengo la media satisfacción que cada día me levanto como una hora mas tarde, hoy me levante a las 3 de la mañana, entonces haciendo playos cálculos tendría que volver a mi ritmo normal en contados días levantarme tipo las 7 u 8.

En fin, como el insomnio es violento y rotundo es poco el tiempo que puedo quedarme en la cama, soy acelerado y simplemente no puedo evitarlo. Me bajo, tomo agua, husmeo a ver si hay algo que comer pero siempre quedo derrotado ya que la heladera esta más vacía que el sentimiento de vergüenza de nuestros políticos.

En fin, tarde o temprano termino nuevamente como por inercia en la computadora y tengo que confesar que empiezo a odiarla, me es tan necesaria y tan “perdida de tiempo” al mismo tiempo.

Hay días en los que quiero agarrar un martillo y cagarla a patadas, aunque se que pierdo feo. Pero luego esa sensación pasa y volvemos al autentico amor que no une. Es que fueron tantas solitarias horas las que pasamos juntos, largas noches con el Counter Strike y muchas horas haciendo paginas, algunas “al pedo” por motivos auto – didácticos, otras bien pagadas, otras no pagadas por viejas del ort* que no saben que **** quieren pero ya fue.

La computadora es ¿un mal necesario o un bien divino? ¿Cuantas horas al día estamos con ella?. Al fin de cuentas: ¿Le damos un uso útil o no? Me refiero a cosas “ajenas” al trabajo, porque bien hoy ya prácticamente todo se hace gracias a estas “criaturas eléctricas pensantes joeputas”.

Gabriel Benitez O.

Creativo publicitario, columnista y aspirante a escritor 'algún día'. Adicto al cine, la música, los libros y aunque cueste admitir del internet.