Pollectiles

Creo que en algún momento todo alumno escupe un pollo en la taza de su profesor y si no, sueña y tiene la cruel fantasía exprimiendo su cabeza.

Me acuerdo de la profe: “La vaca Yolanda” y es que en esa época éramos tan crueles. Sexto grado para ser exactos, en esa edad no sabes todavía que sos exactamente: todavía no sos un adolecente y claramente dejaste de ser un niño así que la rebeldía te juega varias malas pasadas. Simplemente haces lo que se te cante…

El motivo ni me acuerdo, habrá sido un compañero golpeado o una cartuchera voladora que cayo donde no debía. Lo que si me acuerdo es que con flor de puteada que recibí me hizo bajar la cabeza y maldecir en voz baja. En esa época yo no tenía dramas de maldecir en voz alta y nunca baje la cabeza así que el reto fue muy pesado. Jure venganza.

Pasado el candente reto teníamos Educación Física, obviamente yo me quedaba sin fútbol y la profe se iba a quedar con nervios por lo que fue a la dirección a buscar su remedio pero ¡sorpresa! Dejo su café humeante a la deriva de los salvajes – haraganes – suspendidos – enfermos que nos quedamos sin el glorioso fútbol. Que te suspendan el fútbol a esta edad es lo mismo que pincharle la rueda a un caballo: simplemente no se puede.

La siguiente imagen que me viene es yo vigilando en la puerta y el coro de los suspendidos alrededor de la taza cantaba gritando “Por hija de puta” y sonaban los pollos como proyectiles en el café, el sonido del acto podía haber sido grabado y usado en películas sobre la segunda guerra mundial. Sin exagerar creo que la taza reboso, era un diluvio desagradable pero de dulce venganza.

Cuando la profe llego todos estábamos dibujando o completando lecciones, en su mirada de exploración vi que sospecho algo pero solamente atino a decir “¿Por qué lo que no pueden ser así el resto del día? Yo sé que no da gusto, a mí tampoco me gusta pero de otra forma no entienden” mientras decía esta frase agarraba la taza, termino la frase, miro fijamente la taza humeante y se la llevo a la boca. Creo que tomo más de la mitad cuando paro y abrió los ojos de una manera que nos asusto…

Solamente dijo “esto está descompuesto” y se retiro del curso… nosotros no hablamos nunca más del tema.

Gabriel Benitez O.

Creativo publicitario, columnista y aspirante a escritor 'algún día'. Adicto al cine, la música, los libros y aunque cueste admitir del internet.