Ya que estamos!

Ultimo Día de Clases

Que el colegio es una poronga hasta el último día de clases es un descubrimiento, bueno “re descubrimiento” porque por más de que tus padres, hermanos y amigos mayores te adviertan “aprovecha porque es la mejor época de tu vida” a vos no te importa, ir al colegio es una poronga: los profesores son todos unos ignorantes, las compañeras unas argeladas de morondanga, la directora se toma contigo y con todo tu curso ¡famoso! La comida de la cantina es hecha a base de ratas y cucarachas, los baños son de la época de la Triple Alianza y el aire acondicionado del aula funciona más de adorno que de otra cosa. Ir al colegio es el peor castigo para todo puberto, y digo “puberto” con orgullo.

Pero lo que descubrimos el ultimo día, si ese ultimo día en el que llegas desconociendo tu procedencia, con un olor a cebada recontra ‘peste’urizada con pucho y pedazos de carne descompuesta del asado de la “cena despedida” que te pusieron los perros cuando te quedaste dormido mientras lloraban y cantaban. En ese momento entre tanto tanto tanto dolor de cabeza pensas “Como voy a extrañar esto carajo”.

Estimado lector en edad escolar, yo no te voy mentir: lo vas a extrañar todos los días de la vida, y el techaga’u (añoranza) va a aumentar considerablemente cuando vayas a la facultad y veas todas esas caras raras o cuando estés en el laburo rascándote mientras miras los perfiles de los ex compañeros en alguna red social, son catarsis continuos de: “Era feliz y no lo sabía…”

El post se debe a que hoy me contaron que la “Carta al Colegio” (link) que escribí alguna vez, apareció en la revista aniversario. No es EL LOGRO pero me trajo una linda sensación y muchos lindos recuerdos así que … ya que estamos!

Gabriel Benitez O.

Creativo publicitario, columnista y aspirante a escritor 'algún día'. Adicto al cine, la música, los libros y aunque cueste admitir del internet.