Se viene el Dia de la Amistad

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Feliz Día de la Amistad Amigouuu

Obra de Arte del año pasado

Si hay una verdad de la que estoy absolutamente seguro, es que los amigos que haces en el colegio son para toda la vida. Yo empecé y termine el colegio en el mismo lugar, lo mismo casi todos mis compañeros, o sea que nos conocemos de toda la vida y desarrollar una fuerte amistad con cada uno ellos no fue difícil. Es raro, hace tres años que me recibí del colegio y hoy puedo decir exagerando obviamente que hablo con ellos todavía más que en esas épocas y siempre, pero siempre que nos juntamos pintan todos esos recuerdos que son para mearte de la risa.

Hubo una vez, bien pibes todos y no, no estoy diciendo que hoy somos todos adultos responsables, pero en el colegio todos sabemos que con las hormonas puestas y todos los mambos de la adolescencia, en algún momento todos somos un desastre, mas todavía los hombres.

Así como tuvimos nuestra época de pesocas olímpicos, también tuvimos la del gamer adicto, en la que el único deporte que hacíamos era correr desde el colegio hasta el cyber para ver quien se agarraba las maquinas, para darle duro toda la tarde al Counter Strike. Pero es de la primera época la que voy a rememorar hoy.

Háganse la imagen: 9 manes peregrinando de siesta al gym, 9 boludotes que hacían los mismos ejercicios y se pasaban tomando terere mientras disimuladamente miraban el aerobic que pajeros éramos. Obviamente, nos íbamos a pasar el tiempo más que nada y las bromas en el gimnasio estaban a la orden del día.

Pero capaz la peor o la mejor, fue el día en que uno se engraso un poco la cara, entre todos lo miramos y salió uno (justamente el más chico y garroteable) a decir:

– Ey tenes algo en tu cara.

– Eh ¿en dónde? (palpándose la cara y empavonándose con la grasa)

– No, del otro lado (y se empavono totalmente, quedando como una especie de Will Smith tercer mundista)

No hace falta ni mencionar que todo el gimnasio exploto en risas, incluida las musas de la clase de aerobic, que era LA otra razón para ir a ese gimnasio. Por supuesto, el amigo ni enterado hasta que se dio la vuelta y se miro en el espejo.

Claro, se picho mal, amenazo de muerte a todos y dejó de ir, pero el recuerdo esta ahí: la cara asustada y engrasada al punto de que solamente sentíamos lo sonrojado que estaba.

¿Por que la Anécdota Gabriel? Quería contar la mía nomas, para que tomen valor y dejen las suyas por el “Mes del Amigo” en la web de Fibertel y de paso, se ganen alguna de las notebooks con conexión a internet por un año que hay.

Enlace: Mes de la amigo.

Gabriel Benitez O.

Creativo publicitario, columnista y aspirante a escritor 'algún día'. Adicto al cine, la música, los libros y aunque cueste admitir del internet.