Miedo al Dentista

Vengo del dentista, todavía estoy anestesiado por lo que no tomen enserio lo que viene después! Confieso mi miedo, confieso mi odio.

Odio ir al dentista, odio esa fría sala de espera con esas revistas viejas de por lo menos 4 años de antigüedad, odio el olor al que nos somete para vencernos mentalmente, ese sabor que tengo ahora mismo en mi boca, el ruido de sus artefactos triturando a una dulce niña y aquel detestable instrumento denominado por ellos mismos como “avioncito” Si esa cosa tan fea que no tiene nada parecido con un dulce F – 18, aquella cosa que te hace dudar si será su cabeza la que dé vueltas infernales o la silla alienígena donde estas acostado a merced de la peor persona del universo: ¡Tu dentista!

Mi punto es que odio ir al dentista, odio tener que llamar a la malvada secretaria, cómplice del primero para hacer turno pero hay veces que hay que hacerlo. Ya sea por presiones familiar, recomendaciones de amigos o por iniciativa propia porque un dolor de muelas no se te va a curar con una pastilla y un vaso de Coca Cola, se los digo enserio.

Hoy tuve mi primera cita con un dentista después de mas o menos un año, realmente fue la segunda pero la primera no cuenta porque fue nada mas la toma de una radiografía y la verdad no fue tan malo como pintaba o mas bien como me lo pintaban las personas a las que había preguntado sobre el tratamiento de conductos, es mas no sentí dolor alguno. Me anestesiaron y desde ese momento fue nada más que sentarse y mirar el brillante tubo de fluorescente del consultorio.

La verdad que estoy contento con mi dentista, encontrar un buen dentista no es tarea fácil, gracias a dios tuve la ayuda de mi hermana (una gran recorredora y victima de varios dentistas)

El consultorio es lejos, no existe un solo bus que me lleve directo pero creo que la comodidad es lo último que hay que tomar en cuenta cuando se trata de la salud.

Otro consejo: No crean en las estupideces que le dicen los amigos, vecinos, primos que lo que te paso es horrible y que vas a sufrir muchísimo, es mejor experimentar, no pregunten solo “disfrútenlo”

Los dejo con un chiste contado por mi padre en el tan penoso camino al consultorio:

George Bush y Tony Blair están en la Casa Blanca cenando. Uno de los invitados se acerca a ellos y les pregunta que de qué están discutiendo. – “Estamos haciendo planes para la tercera guerra mundial”, dice Bush.. – “¡Vaya!”, contesta el invitado. – “¿Y cuáles son esos planes?” – “Vamos a matar a 400 millones de musulmanes y un dentista”, contesta Bush. El invitado les mira algo extrañado y pregunta: – “¿Un….dentista?, ¿Por qué un dentista?” Blair golpea a Bush en el hombro y le dice: – “¿Qué te dije? Nadie va a preguntar por los musulmanes”.

Gabriel Benitez O.

Creativo publicitario, columnista y aspirante a escritor 'algún día'. Adicto al cine, la música, los libros y aunque cueste admitir del internet.